Petroleros claman por levantar el cepo

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El mensaje de los empresarios es claro: el cepo cambiario debe ser eliminado para que Argentina pueda aprovechar plenamente el potencial de Vaca Muerta y posicionarse como un proveedor energético relevante en el ámbito internacional. De lo contrario, sostienen, el país corre el riesgo de desaprovechar una oportunidad histórica.

Pasó la Oil&Gas Patagonia y las voces de las principales empresas energéticas de Argentina se alzan por la eliminación de restricciones cambiarias para atraer inversiones y asegurar el desarrollo de Vaca Muerta. La mayoría coincide en que un mercado libre de distorsiones podría transformar el sector energético nacional y posicionar al país en una liga mundial.

En medio de un contexto marcado por el avance de las inversiones en Vaca Muerta y la presión por sostener la competitividad de la industria energética argentina, los principales actores del sector han manifestado un reclamo unificado: levantar el cepo cambiario. Este pedido, que suena desde distintos foros, fue una de las principales consignas expresadas en las últimas semanas por Germán Burmeister, presidente de Shell Argentina; Paolo Rocca, CEO del Grupo Techint; Ernesto López Anadón, titular del Instituto Argentino del Petróleo y Gas (IAPG), y Rolando Figueroa, gobernador de Nequén. Para ellos, la eliminación de estas restricciones es un requisito indispensable para asegurar el crecimiento de las inversiones y la concreción del potencial energético de Vaca Muerta, que ven como una oportunidad histórica para el desarrollo económico del país.

“Vaca Muerta ya es una realidad”

Desde Shell Argentina, Germán Burmeister no dudó en enfatizar los logros de Vaca Muerta en la producción de energía. “Vaca Muerta dejó de ser un potencial y ya es una realidad. Tenemos una enorme ventana de oportunidad de ser un jugador energético clave de escala mundial en pleno proceso de transición energética”, declaró el ejecutivo durante el Argentina Oil & Gas Patagonia 2024. Burmeister explicó que para que esta “realidad” se consolide, es fundamental eliminar el cepo cambiario, garantizar el libre acceso a las divisas, invertir en infraestructura y capacitar a los trabajadores locales.

La compañía energética anglo-holandesa tiene como objetivo duplicar sus inversiones en Argentina, pasando de USD 600 millones a más de USD 1.200 millones en los próximos 18 meses, y aumentar su producción de 50.000 barriles de shale oil diarios a más de 70.000. Sin embargo, Burmeister advirtió que estos objetivos solo podrán lograrse en un contexto de mayor apertura cambiaria. “Soy un defensor del libre mercado. Las regulaciones no son buenas en el largo plazo”, señaló, subrayando que la estabilidad regulatoria y el acceso al mercado de divisas son esenciales para garantizar la competitividad de los proyectos de Vaca Muerta a nivel global.

El directivo también destacó el impacto positivo que el Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI) ha tenido en la industria, permitiendo un superávit energético de más de USD 5.000 millones este año. Sin embargo, enfatizó que para capitalizar completamente la demanda mundial de energía, Argentina debe transformarse en un “país creíble y confiable” que inspire seguridad a los inversores. “Hoy, con el auge de Vaca Muerta, podemos cambiar la economía del país. Jugamos en otra liga”, afirmó Burmeister, y añadió: “Con Vaca Muerta podemos ofrecerle al mundo la energía que muchos países demandan para desarrollarse”.

La “competencia desleal” y la política industrial

Por su parte, Paolo Rocca, CEO del Grupo Techint, expresó una preocupación adicional en el marco del Alacero Summit 2024: la competencia desleal que enfrenta la industria nacional debido a las importaciones chinas y la falta de políticas industriales de protección. “Nuestra industria no logra competir con China. Hace falta que la política de los Estados nos apoyen”, sostuvo. Para Rocca, aunque las importaciones chinas han ayudado a contener la inflación, han generado un “poder destructivo sobre la actividad industrial” al desequilibrar la cancha de juego.

Rocca, cuya compañía tiene una fuerte presencia en el sector siderúrgico y energético argentino, enfatizó que para atraer inversiones significativas es necesario no solo eliminar el cepo, sino también reducir la carga tributaria y garantizar reglas de juego estables. “Las inversiones de los grupos locales evalúan cuidadosamente todos estos factores, pero también el compromiso de los gobiernos de defender las actividades industriales. Necesitamos que hagan explícito su apoyo”, destacó el CEO de Techint.

El empresario también advirtió sobre la fragmentación y el estancamiento que atraviesa la industria en América Latina, un fenómeno que, según él, podría revertirse si se adoptan políticas que promuevan una inserción internacional orientada hacia Occidente y hacia países con valores compartidos. “La industria siderúrgica de nuestros países puede competir con los bloques económicos del mundo occidental, como Europa, el USMCA y Japón. Con China no podemos hacerlo porque la cancha de juego no está nivelada”, insistió Rocca.

Un plan a largo plazo para Vaca Muerta

Ernesto López Anadón, presidente del IAPG, sumó su voz al pedido de liberar el mercado cambiario durante una entrevista en Radio Con Vos. Según López Anadón, la industria del gas y el petróleo enfrenta actualmente una “encrucijada”: por un lado, Vaca Muerta es un activo invaluable que puede impulsar la economía argentina, pero, por otro lado, las restricciones del cepo están sofocando su capacidad para atraer los niveles de inversión necesarios para una expansión sostenible.

López Anadón explicó que Vaca Muerta tiene el potencial de aumentar su capacidad de producción y exportación de gas y petróleo a niveles significativos si se permite a las empresas repatriar sus ganancias. “Las restricciones cambiarias son un cuello de botella que limita la competitividad de nuestros productos en el mercado internacional y reduce el atractivo de Argentina como destino de inversión”, comentó el titular del IAPG. Para el dirigente, la eliminación del cepo no solo contribuiría a la expansión del sector, sino que también ayudaría a fortalecer la economía argentina en su conjunto.

El presidente del IAPG también destacó la importancia de la infraestructura y la logística en el desarrollo de Vaca Muerta, y advirtió que las inversiones en gasoductos, transporte y almacenamiento son esenciales para que Argentina pueda competir a nivel mundial. “Es necesario que el Gobierno implemente políticas que fomenten un mercado de capitales robusto y confiable”, concluyó.

Más inversión en Vaca Muerta para estabilizar la macro y levantar el cepo

Rolando Figueroa, gobernador de Neuquén, destacó en la Argentina Oil&Gas Patagonia 2024 la importancia de aumentar las inversiones en infraestructura y servicios básicos en la provincia para aprovechar plenamente el potencial de Vaca Muerta y, en última instancia, estabilizar la economía y eliminar el cepo al dólar. Según Figueroa, Vaca Muerta ya contribuye a generar divisas y a equilibrar la balanza comercial, y considera que este superávit puede brindar mayor seguridad a los inversores y allanar el camino para levantar el cepo, lo que facilitaría la atracción de capital extranjero a Argentina.

Figueroa enfatizó que, si Argentina quiere competir en el escenario energético global, es necesario ofrecer un entorno de inversión favorable y reglamentar la Ley de Hidrocarburos para que Neuquén pueda adherirse al Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI). Esto, junto con incentivos adicionales como la reducción de regalías para yacimientos convencionales, ayudaría a consolidar a Vaca Muerta como un motor de crecimiento para la economía nacional.

Un pedido en sintonía

Las declaraciones de estos tres líderes de la industria energética argentina reflejan un consenso en torno a las necesidades del sector: apertura cambiaria, estabilidad regulatoria, y políticas que promuevan la competitividad. Para Burmeister, Rocca y López Anadón, estos elementos son clave para que Argentina pueda aprovechar su potencial energético y participar en el mercado global con fuerza.

A nivel práctico, el levantamiento del cepo sería una señal de confianza para los inversores y permitiría que empresas como Shell y Techint continúen expandiendo sus operaciones en el país. Esto podría traducirse en una mayor generación de empleo, un incremento de las exportaciones y una inyección de divisas a la economía argentina en un contexto de alta demanda energética global, de acuerdo a sus funcionarios.

No obstante, el desafío también implica que el país se enfrente a la competencia internacional en condiciones de igualdad. Tanto Rocca como Burmeister han subrayado que la industria argentina necesita un entorno favorable para competir con China y otros grandes actores del mercado. Mientras Rocca advierte sobre los riesgos de una apertura indiscriminada que debilite la industria local, Burmeister pone el acento en la necesidad de mejorar la infraestructura y optimizar la logística de transporte para mantener la competitividad de Vaca Muerta.

Una oportunidad que requiere cambios

Para el sector energético argentino, la oportunidad que representa Vaca Muerta es histórica, pero no podrá ser capitalizada en su totalidad sin cambios estructurales en las políticas cambiarias y de protección industrial. Los ejecutivos coinciden en que, sin un cambio en el régimen de divisas, las posibilidades de inversión a gran escala se ven obstaculizadas y el potencial de crecimiento queda limitado.

La demanda de los empresarios resuena en un contexto en el que el Gobierno de Javier Milei ha dado algunos pasos hacia la desregulación, lo cual fue valorado positivamente por Rocca. “Lo que se está haciendo es lo que se dijo que se iba a hacer, y los resultados son importantes”, comentó el CEO de Techint, refiriéndose a la baja de la inflación y la caída del riesgo país, aunque resaltó que aún queda por resolver la cuestión cambiaria para atraer inversiones “masivas”.

Mientras tanto, Burmeister instó a que el país se vuelva “creíble y confiable” para el inversor internacional. Y López Anadón, por su parte, destacó que Vaca Muerta podría ser un motor de crecimiento, siempre y cuando se implemente una política coherente que permita a las empresas proyectar sus inversiones sin restricciones cambiarias que limiten la repatriación de ganancias.

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